Sabor, aroma y conservación del Jamón Consorcio Serrano

Conservación del Jamón Consorcio Serrano

Un correcto proceso de conservación del jamón serrano garantiza que las cualidades organolépticas y sensoriales se mantengan durante mucho tiempo. El Jamón Consorcio Serrano es un producto de origen cárnico, sometido a un proceso de estabilización y maduración, por lo que es un alimento que está en constante evolución. Esto significa que, aunque es un producto estable a temperatura ambiente, es necesario mantener una serie de condiciones de conservación para un mejor consumo y una óptima degustación.

Los pasos a seguir para una correcta conservación del jamón serrano varían según el formato de presentación.

Conservación del Jamón Serrano: pieza entera

Para la conservación de una pieza entera  del Jamón Consorcio Serrano bajo,  hay que tener en cuenta:

  • La pieza de jamón serrano suele tener un peso medio de 7,5kg por lo que se debe contar con un espacio amplio, tanto para conservarla como para cortarla.
  • Mantener la pieza de jamón serrano preferiblemente colgada, bien del techo o de la pared, pero siempre en un lugar seco, limpio, fresco, ventilado y a una temperatura ambiente de 12-20ºC y con la menor luz posible.
  • Las piezas de jamón serrano nunca deben estar en el suelo ni apiladas unas contra otras: debemos dejar que corra el aire entre ellas.
  • Es conveniente no conservar el jamón serrano próximo a alimentos que puedan desprender un olor fuerte e intenso, sea del origen que sea (lácteos tipo quesos fuertes, frutales, conservas de pescados, etc.). El jamón serrano es sensible sensorialmente a olores intensos.
  • Hasta el inicio de su corte, es conveniente mantener la pieza de jamón serrano cubierta con tejidos especiales de algodón, para evitar que entre en contacto con insectos u otros parásitos. Además, estos tejidos deben permitir el paso del aire para que el jamón serrano respire y no desarrolle mohos.
  • En caso de que la grasa de la pieza e jamón serrano estando colgada se funda, es recomendable utilizar “escurre-jamones” con objeto de que dicha grasa no gotee en el suelo.
  • Una vez iniciado el corte, es recomendable cubrir su superficie con algunos trozos de tocino extraídos del propio jamón serrano. De esta forma, la carne se mantiene siempre fresca evitando el riesgo de una posible desecación en la superficie de corte. Asimismo, se recomienda cubrir toda la pieza con un trapo de cocina limpio.

Conservación del jamón serrano: deshuesado (centros, medios centros y lonchas)

En la conservación de los jamones deshuesados y loncheados se aconseja tener en cuenta lo siguiente:

  • Para conservarlo y manipularlo correctamente se ha de utilizar materiales apropiados como guantes de plástico y papeles alimentarios autorizados, todos ellos protegidos con envolturas plásticas no higroscópicas o que absorban humedad.
  • Una vez abierto el producto para su utilización, debe protegerse también la superficie de corte preferiblemente con un film alimentario, fino y transparente.
  • Los centros deshuesados y las porciones loncheadas han de ser conservados a temperatura de refrigeración, entre 2-10ºC.
  • Los jamones deshuesados, una vez adquiridos se pueden fraccionar y envasar por separado, cumpliendo en todo momento lo establecido en los puntos anteriores.
  • En cuanto al límite de las fechas de consumo, se debe atender siempre a las recomendaciones del fabricante. En términos generales, el tiempo de consumo preferible en piezas deshuesadas y envasadas oscila entre 3-6 meses.
  • Normalmente las lonchas de jamón serrano envasadas ofrecen una mayor durabilidad. Por el contrario, las lonchas recién adquiridas al corte deben conservarse en las condiciones antes mencionadas y ser consumidas en un periodo no superior a 2-3 días.

El jamón serrano es una delicia tanto gastronómica como cultural, un producto gourmet desde la antigüedad hasta nuestros días, gran representante de una tradición, de una sociedad y de una cultura que hacen de la gastronomía un arte.

Su combinación única de propiedades y características organolépticas erigen al jamón serrano como un producto exquisito y apropiado para degustar en cualquier tipo de ocasión, ya sea cotidianamente o en celebraciones.

Existen varios factores determinantes para el característico sabor del jamón serrano, de entre los que 2 son a destacar:

  • Por un lado, la selección de la materia prima, que determina por sus características genéticas, infiltración de grasa, etc. las cualidades base del producto.
  • Por otro el proceso de curación tradicional, que va desde la correcta salazón hasta la curación en bodega. Los aromas y los sabores van madurando poco a poco con el secado y la merma, lo cual permite concentrar en la carne su característica textura y jugosidad.
  • En el caso del Jamón Consorcio Serrano, la curación mínima garantizada es de 45 semanas, lo cual permite que sabores y aromas se desarrollen y fijen en cada jamón serrano de forma óptima.

 

El jamón serrano es un alimento de alto valor nutricional, recomendado para todo tipo de dietas. El inconfundible sabor, la agradable textura y el exclusivo aroma del Jamón Consorcio Serrano son apreciados por los paladares más curiosos y exquisitos. Su excelente calidad, hace que sea considerado como el mejor jamón serrano español.

Por tanto, es muy importante conocer cómo conservarlo y presentar para su consumo.